Carol Belda - Psicóloga

Entradas breves

Intentamos que las cosas no nos afecten para no tener que responder a ellas. Nos anestesiamos, nos distraemos, minimizamos, aguantamos, fingimos, normalizamos, nos desensibilizamos. Porque si nos enfadamos, si algo nos duele, si nos sentimos humillados, menospreciadas, si sentimos frustración, rabia, miedo, amor... entonces nuestro cuerpo reacciona, nos pide una respuesta. A veces no queremos, pero otras veces no podemos responder a eso que sentimos. Porque no sabemos cómo, porque tememos las consecuencias, porque nos faltan herramientas, porque nos asusta lo que sentimos, etc. Así que nos trampeamos, haciéndonos creer que no nos afecta y así evitamos reaccionar y responder, con todo lo que eso conlleva para nosotros/as.

Podemos ser honestos/as y dejarnos un poquito en paz. Sentir lo que sintamos y después decidir (con conciencia) qué hacer o no hacer con eso.

Lo INMEDIATO es enemigo del contacto que tanto necesitamos...

El otro día vi un anuncio que decía algo así: lo veo, lo quiero, lo tengo. Así de simple, así de rápido! Y me dio que pensar. Recuerdo que lo primero que me vino fue... el mundo se va a la mierda.

Me vino a la cabeza una niña o un niño que no entienden de esperas, de verdad que no, que lo que quieren lo quieren ya y tiene que ser ya! Y, hoy por hoy, ni siquiera tenemos que lidiar mucho con la frustración infantil porque se puede! Si lo quieres estás a golpe de clic y mañana tienes a Amazon llamando a tu puerta. Da igual si no sabes si te vendrá bien, si te valdrá, si te cabrá... puedes ahorrarte todo ese tiempo de maduración,  todo el proceso que va desde que sientes un deseo hasta que al final lo consigues y la satisfacción que eso proporciona-ba. Y da igual, porque tienes todas las facilidades del mundo para devolverlo igual que para comprarlo. Y ojo! Sé de las ventajas que eso ofrece, de lo fácil que te hace la vida, lo cómodo que es... porque va muy en sintonía con la vida de trasiego que llevamos. Si no existiera Amazon y la compra online habría que inventarla. Pero a veces me pregunto, qué pasa con lo humano, con el sosiego y la calma que luego decimos que necesitamos y nos la tienen que dar en pastillas, qué pasa con la paciencia, con poder valorar realmente si esto lo quiero o no, si es un deseo o una compulsión, con pensárselo dos veces... qué pasa con el contacto que nos hace falta para todo eso?

Porque entrelineas, no estoy hablando de comprar.

DIETA-REPRESEIÓN-FRUSTRACIÓN-REBELDÍA-CULPA-DIETA...

Si te dice algo este círculo vicioso... para. Replanteate desde dónde has empezado (exigencia, vergüenza, comparación, culpa...), date tiempo para ver qué necesidad tienes y sentir cuál es tu deseo. Después ten en cuenta tus capacidades, tus límites y ajusta al máximo tus expectativas, toca tierra. Es más fácil sostener cualquier cosa cuando tenemos los pies en la tierra.

No es lo mismo querer que nuestro cuerpo esté lo más fuerte y sano posible, que querer tener otro cuerpo.

AMIGOS/AS, son como un jardín... flores, plantas, arboles, arbusto, etc. Cada cual requiere de unos cuidados. Lo que a una le sienta bien, puede que a la otra no y esto es importante saberlo, conocerlas.

Lo que lo hace bonito son las diferencias... tamaño, olor, forma, textura.

Algunas las has plantado tu, muchas han crecido a partir de las raíces de otras, las hay que han llegado a tu vida con un recorrido hecho.

Unas son de temporada y brotan cada cierto tiempo, para después desaparecer hasta la próxima.

Algunas son muy fuertes, a penas necesitan agua o luz para seguir vivas, otras necesitan más cuidados para no venirse abajo o secarse.

Unas son más de interior, las tienes dentro de casa, a otras les sienta mejor el exterior, que les de el aire y la luz directa... pero eso si, todas y cada una necesitan atención, constancia y dedicación. Con esto tendrás un maravilloso jardín de amigas y amigos en tu vida. Más grande o más pequeño, poco importa mientras esté vivo.

Aun con todo, alguna se puede marchitar, secar o morir, y también forma parte del proceso.

La amistad es un área muy importante para nuestra salud mental, hay que cuidarla.

Introducir NUEVOS HÁBITOS no es nada fácil. Se dice que con 21 días haciendo algo nuevo, ya lo tienes. Para mí no es tan sencillo. ¿Cómo lo hacemos los/as que no somos tan disciplinados/as?, ¿qué pasa si me cuesta ser constante?

Podemos encontrar nuestra propia forma de adquirir nuevos hábitos, hacerlo a nuestra manera. Aquí cada cual apelará y le funcionará una cosa: obligarse, machacarse, recompensarse, apoyarse en otros, recurrir a profesionales, etc.

En mi experiencia, cuando me paro a apreciar y conecto realmente con cómo me sienta en el cuerpo eso que estoy haciendo, como me siento... repetirlo o dejar de hacerlo se me presenta como una necesidad y/o un deseo. Deja de ser algo externo y obligado y pasa a ser algo mío y para mí. Desde ahí, me cuesta menos. Aunque no siempre consigo llegar a ese punto.

Ánimo a todas aquellas personas que estáis intentando adquirir nuevos hábitos. Centrémonos en el proceso, no en la meta.

Carolina Belda Blázquez

Psicóloga - CV11367

Habilitación Sanitaria D.A

7ª Ley 33/2011 L.G.S