Carol Belda - Psicóloga

5 preguntas que puedes hacerte cuando sientas bloqueo emocional

 

¿Te ha pasado alguna vez sentirte bloqueado/a ante algún suceso o persona y no darte cuenta hasta llegar a casa o a algún otro lugar seguro? En ese momento te paras y aparece una sensación a la que no sabes poner palabras, pero que te dice que algo no ha ido bien. Entonces asoman pensamientos como: tendría que haberle dicho esto o tendría que haber hecho esto otro… Soluciones a toro pasado que ya no sirven de mucho, más que para machacarte.

 

Mantener el contacto con uno/a mismo/a no es fácil, tú lo sabes, es un entrenamiento. Y como cualquier otra práctica, requiere de algo de tiempo y dedicación para aprenderla e integrarla. Por eso es bueno ir adquiriendo ciertos hábitos que te puedan ayudar a estar más en ti y saber lo que te pasa cuando te pase.

 

Te propongo 5 preguntas que puedes hacerte ante lo que te vaya pasando durante el día y en tus relaciones interpersonales:

 

- ¿Qué sensaciones tengo ahora mismo? Presta atención a tus sensaciones, por ejemplo: siento tensión, me siento fría, siento angustia, calor, mareo, pesadez, bloqueo, etc. La sensación es lo primero que aparece, lo que nos da la primera pista.

 

- ¿Dónde lo siento? Ahora situalo en tu cuerpo, por ejemplo: siento tensión en la mandíbula o en el cuello, siento frío en el pecho,  siento angustia en la boca del estómago, bloqueo en la garganta, calor en las mejillas, etc.

 

- ¿Cómo me hace sentir esta sensación? Es decir, si te dejas estar un rato con esta sensación ¿qué emoción aparece, qué tono emocional deja? Por ejemplo: me siento enfadado/a, siento pena, me siento humillado/a, me da vergüenza, siento miedo, etc.

 

- ¿Con qué lo relaciono? Aquí se trata de ponerle contenido a eso que siento. Observa si viene alguna situación, imagen, persona o recuerdo cuando te dejas sentir esto.

 

- Y por último, ¿qué necesito? Muchas veces lo que se hace figura, aquello que emerge y se hace presente sin saber muy bien a qué viene, como una sensación, emoción, un sentimiento o idea, nos indica que estamos necesitando algo con algún asunto, como por ejemplo: emprender alguna acción, decirle algo a alguien, tomar una decisión, poner límites, despedirnos, etc.

 

El primer paso para dirigirnos hacia la satisfacción de nuestra necesidad y/o deseo, es tenerlo bien identificado. Ponerle nombre, cara, contenido. Muchas veces, es precisamente el no detectar lo que nos está pasando, lo que interfiere y hace que nos quedemos parados/as, con confusión, haciendo algo muy distinto de lo que en realidad necesitamos y de esta manera insatisfechos/as y con frustración.

 

Parate y observa... registra eso que sientes, ponle contenido y legitímalo.

 

Carolina Belda Blázquez

Psicóloga - CV11367

Habilitación Sanitaria D.A

7ª Ley 33/2011 L.G.S